LAS RAMBLAS DE BARCELONA

Hi everybody!

A few weeks ago we presented one of the most imposing palaces overlooking Barcelona’s Ramblas, the Palau de La Virreina. The Ramblas are, by their own merit, the most internationally recognized avenues in Barcelona and also one of the must-see places of the city.

La Rambla has many spaces and secrets waiting to be discovered. Through its 1.2 km, it joins Plaza Catalunya with the Port Vell and acts as a border between the districts of Raval and the Gothic Quarter, located in the historic centre of Barcelona. The avenue, in fact, is composed by the aggregation of 5 sections that together make up the Rambla de Barcelona, each unique and surprising.

We will begin our route in ascending sense, in the Rambla of Santa Mònica, the point nearest to the monument to Christopher Columbus, to the Port Vell and to the sea. In this section we will be able to contemplate the Center of Art Santa Mònica, next to the imposing skyscraper known as “Torre Colón” and the Reials Drassanes, the old medieval shipyards of the city. If you have time, it’s time to have a coffee within its century-old walls and enjoy its quiet gardens.

The second section, the Rambla dels Caputxins or also known as the Rambla del Centro, takes its name from an old convent of Capuchin friars that was located in what is now the Plaza Reial. Spaces such as the Palau Güell, the work of Antonio Gaudí, the Liceu Conservatory or the Gran Teatre del Liceu, Barcelona’s famous opera house, whose majestic façade overlooks the Ramblas since 1847, are must-see tourist attractions. On the verge of entering the Rambla de Sant Josep, we will come across a huge multicoloured mosaic on the pavement of the avenue; although many people do not know, this is an authentic artistic work signed by Joan Miró, one of the most important artists of the twentieth century.

La Rambla de Sant Josep is also known as the Rambla de las Flores because of the stands selling plants and floral ornaments that decorate both sides of the central space. To the left, we can not fail to visit one of the focal points of Barcelona’s gastronomy, the famous Boquería market, a narrow and bustling space at any time of day and where you can buy and taste specialities from Catalonia and anywhere in the world. The mixture of colours and flavours is a magical experience for the senses that captivates thousands of people every year. A little before arriving at the market, on the left, a singular building decorated with umbrellas and dragons, of clear traditional Japanese inspiration, will catch our attention; it is the very photographed “Casa dels paraigües”, built in 1858.

Once we have passed the Palau de la Virreina, we will enter the Rambla dels Estudis, so called because it housed a university in the 15th century. In this fourth point of the Rambla in Barcelona, a few years ago, the lively stalls selling birds and small pets were concentrated, today sadly replaced by traditional ice-cream and sweets shops. Don’t miss the sober church of Bethlehem, from 1729, located at the crossroads of Carrer del Carme with la Rambla, and Palau Moja, the majestic residence of the businessman and merchant Marqués de Comillas and his family. If you want to get to know the sweetest specialities of Catalan confectionery, there are more than enough reasons to escape to the nearby Petritxol street and enter “La Pallaresa” or “La Colmena”, temples of chocolate with cream and churros, among other delicacies. If, on the other hand, we are closer to the church of Bethlehem, we must go to the nearby cafeteria “Viader”, located in Xuclà street, where you can enjoy their pastries and chocolates in an atmosphere in which time has been stopped for a long time.

And, close to Plaza Cataluña, in the fifth and last stretch of the Rambla, we cannot help but take some photos and drink water from the well-known “Fuente de Canaletes” (Canaletes Fountain). Tradition says that if you want to return to Barcelona, you have to drink the water from the fountain.

See you soon!

The VIPPA-BCN Team

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¡Hola a todos!

Hace algunas semanas os presentamos uno de los palacios más imponentes que se asoman a las Ramblas de Barcelona, el Palacio de La Virreina. Las Ramblas, son, por mérito propio, el paseo más reconocido internacionalmente de Barcelona y también uno de los espacios de visita obligada de la ciudad.

La Rambla tiene muchos espacios y secretos que esperan a ser descubiertos. A través de sus 1,2 km une la Plaza Catalunya con el Port Vell y ejerce de frontera de los barrios del Raval y el Barrio Gótico, situados en el centro histórico de Barcelona. El paseo, en realidad, está compuesto por la agregación de 5 tramos que unidos conforman las Rambla de Barcelona, cada uno único y sorprendente.

Empezaremos nuestro recorrido en sentido ascendente, en la rambla de Santa Mònica, el punto más próximo al monumento a Cristóbal Colón, al Port Vell y al mar. En este tramo podremos contemplar el Centro de Arte Santa Mònica, al lado del imponente rascacielos conocido como “Torre Colón” y las Reials Drassanes, los antiguos astilleros medievales de la ciudad. Si se dispone de tiempo, es el momento de tomar un café entre sus muros centenarios y disfrutar de sus tranquilos jardines.

El segundo tramo, la Rambla dels Caputxins o también conocido como la Rambla del Centro, toma su nombre de un antiguo convento de frailes capuchinos que estaba situado en lo que actualmente es la Plaza Reial. Espacios como el Palau Güell, obra de Antonio Gaudí, el Consevatorio del Liceu o el Gran Teatre del Liceu, el famoso teatro de la ópera de Barcelona cuya fachada majestuosa se asoma imponente a las Ramblas desde 1847, son puntos de atracción turística de visita indispensable. A punto de entrar en la Rambla de Sant Josep, nos toparemos con un enorme mosaico multicolor situado en el pavimento del paseo; aunque mucha gente no lo sepa, se trata de una obra artística auténtica firmada por Joan Miró, uno de los artistas más importantes del siglo XX.

La Rambla de Sant Josep también es conocida como la Rambla de las Flores por los puestos de venta de plantas y ornamentos florales que decoran ambos lados del paseo central. A la izquierda, no podemos dejar de visitar uno de los puntos neurálgicos de la gastronomía de Barcelona; el famoso mercado de la Boquería, un espacio estrecho y bullicioso a cualquier hora del día y en el que se pueden comprar y degustar especialidades propias de Catalunya y también de cualquier parte del mundo. La mezcla de colores y sabores son una mágica experiencia para los sentidos que cautiva a miles de personas cada año. Un poco antes de llegar al mercado, a la izquierda, un singular edificio decorado con paraguas y dragones, de clara inspiración tradicional japonesa, captará nuestra atención; es la muy fotografiada “Casa dels paraigües”, construida en el año 1858.

Superado ya el Palau de la Virreina, nos adentraremos en la conocida como Rambla dels Estudis, bautizada así por haber albergado una universidad en el siglo XV. En este cuarto punto de la Rambla de Barcelona se concentraban hasta hace unos pocos años los alegres puestos de venta de pájaros y de animales domésticos, hoy tristemente sustituidos por negocios de helados y dulces tradicionales. Conviene no perderse la sobria iglesia de Belén, del 1729, situada en el cruce del Carrer del Carme con la Rambla, y el Palau Moja, majestuosa residencia del empresario y comerciante Marqués de Comillas y su familia. Si se quiere conocer las más dulces especialidades de la repostería catalana hay motivos más que suficientes para escaparse a la cercana calle Petritxol y entrar en “La Pallaresa” o “La Colmena”, templos del chocolate con nata y churros, entre otras delícias. Si, por el contrario, estamos más cerca de la iglesia de Belén, hay que dirigirse a la cercana cafetería “Viader”, situada en la calle Xuclà, donde podrás deleitarte con sus pastas y chocolates en una atmosfera en la que el tiempo lleva detenido desde hace mucho tiempo.

Y, ya cerca de la Plaza Cataluña, en el quinto y último tramo de la Rambla, no podemos dejar de tomar unas fotos y beber agua de la conocida “Fuente de Canaletes”. Dice la tradición que si se quiere volver a Barcelona, hay que beber el agua de la fuente.

¡Hasta el próximo post!

El equipo de VIPPA-BCN

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